Swett se reinventa tras la debacle emocional: "Nunca más voy a caer al hoyo"

 
   

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Caras


"Tengo cero confianza a la opción de vivir en pareja, al invento de la familia, de que hombre y mujer envejezcan juntos, ¡imposible!", es una de las primeras declaraciones que Mane Swett da a Caras, cuya última portada ilustra exhibiéndose empoderada y resuelta, "feroz" tras un par de complejas separaciones que la hicieron perder completamente la fe en el amor, el que vive intensamente a través de su hijo Santiago, fruto de una fallida relación con el periodista norteamericano John Bowe por el que lo dejó todo para instalarse a vivir intensamente el amor de pareja en Estados Unidos en una apuesta que no prosperó.
Nuevamente, tras su comentado quiebre matrimonial con Felipe Braun, colosal polémica pública mediante. "No se pudo nomás y di vuelta la página. Cuando yo cierro algo, lo cierro para siempre, ¡no hay vuelta atrás", dice a la publicación nacional acerca de su última ruptura, ruputura luego de la cual se asume de otra manera. "Siempre me las he pelado sola y hoy criar a mi hijo así, ¡más me empodera! He ido soltando prejuicios, culpas; lo paso mejor en la vida siendo más libre. Es primera vez que me siento con tranquilidad, con bienestar permanente, lejos de las sensaciones extremas", dice una categórica Swett.

"Un hijo lo reinventa todo; en mi caso, reiventó mi personalidad, mi grupo de gente y de trabajo. Él ha sido mi motor. A los niños no hay que responsabilizarlos ni culparlos de lo que te pasa, sin embargo, Santiago me cambió la vida, todo es para y por él", dice luego.

Consultada respecto de la razón del término de su relación con el padre de su hijo, Swett prefiere no hablar, aunque se excusa con un lapidario, "podría responder algo políticamente correcto, pero me da lata mentirte. Es un tema súper personal que no creo que algún día vaya a contar. Lo pude mantener súper en privado, por mucho rato nadie sabía nada".

"No me di cuenta hasta meses después que no había resultado. Estaba tan enfocada en Santiago, que los dolores de amor ya no duelen tanto", agrega Swett.

Un quiebre muy distinto al de Braun, le consultan a Mane desde la redacción de www.caras.cl... "Totalmente, no por mí; mi hijo me obligó a estar bien. No había tiempo ni espacio para caerse. A lo mejor es exagerado, pero así lo vivo yo. Hoy nada me bota, ¡nada ni nadie!, ni un desamor, ni un fracaso, ni una pérdida ni el dolor más grande que no tenga que ver con él. Es fuerte, y me preocupa en lo sentimental porque nunca más tendré una pena de amor", es su certeza. Hoy.

"Nunca más experimentaré una pena si no llegara a resultar una relación. Siento que me recuperaré de cualquier cosa, aunque suene frío. Qué heavy será encontrar a alguien, llevar cuatro años, terminar y al día siguiente estar bien. Nunca más me caeré al hoyo, ¡nunca más! Eso por un lado me tranquiliza, pero qué pena por el hombre que le toque estar ahí", dice desde su actual convencimiento.

¿Se la jugó por su último amor? "Sí, hasta el final. Es parte de mi personalidad darlo todo, donde incluso me paso a llevar. Por un amor y por el trabajo no tengo orgullo, la peleo hasta el último", admite antes de contar cómo se las ingenia para que su hijo esté cerca de Bowe padre.

"Él viene a Chile cada dos meses, se queda muy cerca de nuestra casa para tener una dinámica de verse a cada rato. Por primera vez se lo llevé hace unos días a Nueva York. No estaba preparada para entregárselo, por eso me fui con él y me alojé cerca sin que Santiago supiera, para que los dos creyeran que estaban solos (ríe). La idea era que compartieran en la medida que nuestro hijo se fuera acostumbrando. Lo más triste para mí, es que a futuro Santiago obviamente querrá irse a estudiar a Nueva York, y ahí no sé qué haré... Mientras, fue el primer paso para empezar a soltar. Y una de las razones de irme a Miami el año pasado fue para que estuvieran cerca".

"Eso demuestra una profunda decepción con los hombres", le consultan al rostro del área dramática de TVN. "Total, y no sólo con ellos, sino cero confianza a la opción de vivir en pareja, al invento de la familia, de que hombre y mujer envejezcan juntos, ¡imposible! Creo sí en alguien que te acompañe durante un proceso, pero no para siempre. Estoy abierta a conocer a alguien, aunque cercanos me dicen que por mi actitud no se me nota; ¡qué terrible!, porque tampoco quiero actuar de una manera que no soy", responde ella.

¿A quién necesita hoy a su lado? "Un compañero con ganas de integrarse a mi familia que somos Santiago y yo, y que lo quiera como a un hijo. En eso puede ayudar que también sea padre, aunque todo puede ser, hasta un toy boy o un universitario podría ser. Estoy abierta a todo, no tengo prejuicios con la edad, y estoy en una etapa en que les gusto a cincuentones y veinteañeros. Pero no estoy desesperada, muy tranquila y con cero culpas", reconoce Swett. 

Tras mi separación con Felipe me frustré por no cumplir mi sueño familiar, me costó mucho asumirlo, pero hoy me siento una mujer súper exitosa en todo. Y es porque me pongo metas chicas, tan así como vivir el día o llegar con Santiago sanos y salvos desde Tunquén, entonces por las noches me duermo como una ganadora (...) A pesar de lo bueno y lo malo, no me equivoqué con quien me casé ni tampoco con el padre de mi hijo. Son excelentes papás, amigos... Con Felipe no tengo una amistad, lo veo muy poco, pero cuando nos encontramos, lo abrazo con sinceridad. Siento que han pasado cien años desde que nos separamos..."

Publimetro

 

 

 

 

 

 


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