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Filipinas celebra victoria de una compatriota en el "Factor X" israelí

Una mujer filipina dedicada al cuidado de ancianos causó furor en su país al ganar el martes la edición israelí del concurso Factor X, aunque su visado le impedirá desarrollar una carrera musical en el país en el que reside desde hace seis años.

La prensa israelí comparaba a Rose Fostanes, de 47 años, abiertamente homosexual y que no habla hebreo, con una versión moderna de Cenicienta que se ganó a los telespectadores desde el inicio de esta primera edición israelí del concurso gracias a su original perfil.

Aunque su carroza podría acabar en calabaza, pues los servicios de inmigración anunciaron que no podrá desarrollar una carrera como cantante en Israel ya que su visado de trabajo fue expedido únicamente para dedicarse a cuidar a personas ancianas o enfermas, según la radio.

Como muchos de sus compatriotas residentes en Israel, donde vive desde hace seis años, la ganadora se ocupa del cuidado de personas enfermas o ancianas.

En la final del martes por la noche, presentada por la modelo israelí Bar Refaeli, que logró un récord de audiencia del 40%, Rose interpretó "My Way", tema popularizado por Frank Sinatra.

Los filipinos celebraban este miércoles la victoria de Rose, a la que muchos comparaban con Susan Boyle, una escocesa desempleada que cautivó a millones de telespectadores del concurso Britain's Got Talent en 2009, haciéndose mundialmente conocida.

Los seguidores de Rose celebraron su victoria en cadenas de televisión y páginas de internet.

"Conocemos su vida y estamos muy orgullosos de que haya honrado a Filipinas gracias a su talento", reaccionó el portavoz del presidente, Benigno Aquino, en rueda de prensa.

Rose, que como Susan Boyle es de extracción humilde, emocionó a los telespectadores israelíes al afirmar que vivía el sueño de Cenicienta.

Unos 10 millones de Filipinos (es decir, uno de cada diez), trabajan en el extranjero, muchos como empleados domésticos, obreros o marineros. Unos 40.000 de ellos viven en Israel.

Esta victoria se produce en un momento en que miles de solicitantes de asilo africanos que entraron de forma irregular a Israel lanzaron un movimiento de protesta contra la política de inmigración de Gobierno israelí.

AFP